Matías Escalera Cordero Ljubljana VALLE-INCLÁN, LA FURA DELS BAUS: UNA MISMA MATEMÁTICA Reconozco lo arriesgado del intento: enfrentar dos mundos aparentemente tan distantes y diversos. Valle o el teatro literario por excelencia; la novela teatral, la pasión del lenguaje hablado y de la palabra inventada. Y La Fura: el Espacio-Acción puro y duro; el espectáculo situado más allá (o más acá) de la palabra, en el gesto, en el ruido y en la contorsión provocativa, calculada, coral y coreográfica. Sin embargo, tras un detenido análisis, surgen aspectos insospechados (el cálculo poético es acaso el más relevante) que conectan ambos tiempos, ambos modos de concebir el hecho teatral, identificándolos en una misma perspectiva: la Estética que estableciéndose más allá del llanto y de la risa, nos interroga, sin esperar respuesta alguna (tal vez despreciándonos), desde la misma decepción de la condición humana, desde el mismo gesto ambiguo de amor y odio por los que sufren, víctimas de los mecanismos fatales de la Historia. Un ámbito dramático, en suma, donde las emociones se neutralizan hasta provocar un estado de conciencia lúcido e "impasible", pero que de ningún modo significa un desentendimiento cínico de la realidad. La pregunta inicial, pues, habría que plantearla de esta forma: les posible establecer un análisis suficientemente explicativo de espectáculos y montajes como Accions (1983), Suz o Suz (1985) o Tier Mon (1987), desde la Poética del Esperpento? Y, si puede establecerse, lqué lazos vincularían ambas propuestas estéticas? lPodría igualmente postularse un semejante sustrato ideológi.co para ellas? Avancemos algunas respuestas, esbozos de otras más amplias y pormenorizadas, que nos ayuden a comprender mejor dos de las más apasionantes manifestaciones del teatro español del siglo veinte. Turnemos como puntos de partida algunas de sus unidades claves: Luces de bohemia (1920), Farsa y licencia de la Reina Castiza (1922) y Los cuernos de don Friolera (1925), por una parte, y Accions (1983), Suz o Suz (1985) y Tier Mon (1987) por otra. Analicemos, a continuación, el diseño de los personajes; la interacción radical entre Ética y Estética en el proceso de conformación de los mismos, y finalmente, la posibilidad de un semejante sustrato ideológico (lo que podría denominarse, una perspec.tiva de ultratumba). Y veamos qué sucede. El diseño de los personajes: los dos estadios del Esperpent