217 Verónica Viera Izeta Universidad de la República DOI: 10.4312/vh.33.1.217-235 De la comisaría a las redes sociales: especificidades del género narrativo denuncia digital anónima y colectiva por agresión sexual 1 Presentación del caso En agosto del 2020 en Uruguay, durante el primer año de pandemia CO- VID-19, se generaron una serie de perfiles de Instagram y hashtags en diversas redes sociales con el objetivo de denunciar públicamente diferentes experien- cias de violencia basada en género que tuvieron lugar en diversos ámbitos de acción, tanto institucionales, como artísticos o laborales1. Entre estas acciones de activismo digital feminista, una se destacó por la gravedad de las violencias relatadas, la edad de las agredidas y el peso cultu- ral que tiene en Uruguay la expresión artística que funcionó como contexto habilitador de las violencias denunciadas. El 20 de agosto se creó el perfil de Instagram @varonescarnaval, que invitó a denunciar las experiencias de violencia machista ejercidas por varones del carnaval uruguayo. A cambio, las administradoras del perfil prometían «total anonimato y cuidado». En el lapso de una semana —el período en el que la cuenta tuvo actividad— @varonescarnaval publicó 253 denuncias y superó los 60 000 seguidores, números relevantes para el contexto uruguayo, un país de tres millones y medio de habitantes. Esta campaña fugaz de activismo digital feminista lo- gró visibilizar la magnitud del problema en el carnaval, promovió la enun- ciación de las violencias en primera persona y colocó el tema de la agresión sexual en la agenda pública. 1 Son ejemplo de esto cuentas como @varonesteatro, @varonesfpsico, @varonesdelapubli- cidad, @varonespolítica, @varonesdeladanza, @varones_municipales y los hashtags sobre el sexismo en diferentes servicios universitarios en diferentes versiones de #MeLoDijeronEn. VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 218 La gran adhesión de la campaña —para el contexto uruguayo— puede expli- carse por su propio diseño. Se trató de una herramienta tecnopolítica (Toret, 2013) feminista que favoreció la toma de la palabra para la visibilización de las violencias machistas, y que constituyó un espacio cuidado en el que las de- nunciantes entendieron que no estaban solas, que sus experiencias individua- les formaban parte de algo mayor, así como que sus contribuciones sumaban potencia a una voz colectiva. Por otra parte, en este espacio la credibilidad y el cuidado hacia quien decidió denunciar fueron elementos fundamentales para que tantas personas pudieran hacerlo con la tranquilidad de no tener que responder del todo a las expectativas sociales de buenas víctimas, ni a las exi- gencias burocráticas de la denuncia institucional. 2 Aspectos teóricos 2.1 (Contra)narrativas Carranza (2015) propone estudiar el género narrativo en relación con la acción social y constreñido por expectativas de la comunidad sobre su forma, conteni- do y desarrollo. Por lo tanto, para el estudio de un género narrativo, es necesario analizar la comunidad en la que esos discursos se produjeron, no solo las expec- tativas, sino también las limitaciones y oportunidades que ofrecen el contexto y el medio en el cual surge este género (De Fina y Georgakopoulou, 2015). Por su parte, De Fina (2021) propone un análisis de las narrativas como prác- ticas sociales, discursivas y semióticas que las contextualice en su dimensión social e histórica y que atienda a las múltiples formas en las cuales estas prác- ticas impactan —o son impactadas— por las relaciones de poder. El estudio de esta dimensión política de las narrativas (Blommaert, 2001; Andrews, 2005; Shuman, 2006) resulta particularmente productivo para este trabajo. Blom- maert afirma que es necesario seguir el proceso de «text-making-as-social-and- political-process» porque es allí donde se construyen los sujetos, se juzgan los casos y las vidas individuales son influenciadas (Blommaert, 2001: 446). A este respecto, De Fina y Georgakopoulou (2015) nos recuerdan que las narrativas y las ideologías, relaciones y agendas sociales se vinculan de forma dialéctica. Por lo tanto, si bien existen constreñimientos, las autoras proponen que las na- rrativas tienen el potencial de crear nuevos contextos mediante la articulación de nuevos sentidos y la alteración de las dinámicas de poder. Estos desplazamientos pueden darse a partir de la tensión que se establece entre las narrativas dominantes y las contranarrativas. La función principal VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 219 de las primeras es la de ofrecer un modelo de lo que debe asumirse como una experiencia normativa (Andrews, 2004). Las narrativas dominantes son internalizadas por la sociedad y terminan por limitar las maneras en las cuales podemos articular nuestras experiencias (Andrews, 2004; Bamberg, 2004). Por esta razón, las contranarrativas se vuelven clave para que las personas que vi- ven experiencias contrahegemónicas puedan resistir y desafiar las limitaciones impuestas por las historias dominantes (Andrews, 2004). No obstante, algunas narrativas tienen más movilidad que otras y, por lo tanto, mayor peso en la construcción de los eventos, las identidades y las relaciones sociales (De Fina, 2021). Los relatos de los grupos minorizados tienden a tener menor alcance y circulación. Sin embargo, la centralidad que las redes sociales han ganado genera nuevas formas de interacción, nuevos géneros narrativos y mayores posibilidades de alcance de algunas (contra)narrativas. Asimismo, también genera nuevas maneras de influir en cómo la sociedad entiende los fenómenos sociales (De Fina, 2021). Los feminismos han encontrado en el activismo digital un camino posible para amplificar las voces de mujeres y disidencias y así coordinar «acciones dentro y fuera de las redes para generar acontecimientos colectivos y perdu- rables» (Fuentes, 2020: 28). Las redes sociales habilitan mayor circulación a las voces de aquellas subjetividades feminizadas que han sido sometidas a una historia compartida de borramiento, silenciamiento y otras formas de discipli- namiento —también— discursivo. En este trabajo abordo las denuncias publicadas en @varonescarnaval como contranarrativas digitales cuyas características responden a un momento de gran tensión entre las narrativas dominantes en torno a la agresión sexual y los discursos que han logrado poner en mayor circulación los feminismos durante su reciente efervescencia latinoamericana. Asimismo, sus especificidades res- pecto de las denuncias judiciales permiten indagar en las funciones específicas que cumplen estos discursos y en las carencias que tienen otros ámbitos de recepción de denuncias de agresión sexual. 2.2 Violencia machista y agresión sexual Segato (2016) define la violencia contra las mujeres como estructural, en tanto se instaura de forma automática e invisible en la ontogenia —la historia perso- nal— y en la filogenia de las mujeres —el tiempo histórico del grupo social—. Para la autora, estas violencias constituyen estrategias para la reproducción de VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 220 un sistema ilegítimamente desigual que requiere para su mantenimiento «de la repetición diaria, velada o manifiesta, de dosis homeopáticas pero reconoci- bles de la violencia instauradora» (Segato, 2021: 105). El objetivo principal de estas violencias es el sometimiento de un grupo social por parte de otro con fines sociales y económicos (Federici, 2015; Falquet, 2017). Desde este marco teórico, las violencias machistas se encuentran firmemente imbricadas en la estructura social e institucionalizadas2. Siguiendo los esfuerzos teóricos por dar sentido a la multiplicidad de violen- cias que se ejercen sobre los cuerpos feminizados (Kelly, 1988; Gago, 2019; Segato, 2021) o, en palabras de Draper, «la complejidad de múltiples procesos de expropiación de la vida» (2024: 21), en este trabajo nombro las diferentes violencias denunciadas en @varonescarnaval como agresión sexual. Entiendo que hablar de violencia sexual de alguna forma invisibiliza la conexión estruc- tural que tienen todas las formas de opresión machista con otras que también son herramientas utilizadas por el sistema capitalista patriarcal para someter a las subjetividades feminizadas (Segato, 2016). Por otra parte, en tanto las di- ferentes formas en las que se ha categorizado a los diversos tipos de violencia machista no siempre son claramente delimitables y muchas veces se superpo- nen o habitan grises entre categorías (Kelly, 1988), la expresión agresión sexual permite delimitar estas acciones al campo de las múltiples formas en las que los cuerpos feminizados son violentados simbólica o físicamente por medios sexuales (Segato, 2016). 2.3 El testimonio de las mujeres Gilmore (2017) propone el concepto tainted witness (‘testigo contaminada’) para referirse a la manera en la cual las mujeres son desacreditadas en juicios legales mediante mecanismos que contaminan su testimonio, tales como la duda y la humillación. Esto genera el descrédito no solo de sus testimonios, sino también de sus personas. Asimismo, desde la filosofía analítica, algunas autoras (Fricker, 2007; Manne, 2017) han señalado que los varones gozan de un privilegio testimonial que parecería ser un mecanismo clave para mantener el statu quo. El sometimiento persistente de las mujeres a la injusticia testimonial genera un daño episté- mico a este grupo social (Fricker, 2007), lo cual trae aparejado la pérdida de 2 Este marco se opone al paradigma psicopatologizante que entendía a los agresores como en- fermos o como presos de un desborde emocional. Para realizar esta transición teórica fueron fundamentales los aportes de Amir (1971) y Brownmiller (1975). VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 221 confianza en sus propias creencias y afecta su coraje intelectual, es decir, la ha- bilidad de sostener las convicciones propias ante los desafíos (Fricker, 2007). Una mujer que se anima a desafiar este orden social patriarcal y denuncia a su agresor probablemente enfrentará el castigo social que se le impone a cual- quier miembro de un grupo subalterno que intente subvertir las relaciones de poder históricamente establecidas. Esta historia de opresión colectiva ha generado en las víctimas de agresión sexual mecanismos de autocensura. Por todo lo anterior, cargar con esta injusticia testimonial sistemática y persis- tente configura un mecanismo de disciplinamiento discursivo patriarcal que ha redundado en el silenciamiento histórico de estas violencias y, en los últi- mos años, en la forma en la cual narramos estas experiencias. Se trata de un mecanismo que está constantemente operando de forma latente y que se pone en funcionamiento explícitamente represivo cada vez que una de nosotras se anima a hacer pública una experiencia de este tipo y tiene que enfrentarse a la culpabilización, la falta de credibilidad y la revictimización. Es por esta razón que las comunidades de resistencia se vuelven fundamentales para aprender a poner en palabras las experiencias en entornos seguros y empezar a desandar las diferentes formas de este disciplinamiento discursivo. Amplia literatura ha indagado sobre la forma en la cual «los otros» —medios de prensa, agresores, abogados, etc.— representan la agresión sexual hacia las mujeres (Ehrlich, 2001; Gómez Calvillo, 2011; Holoshitz y Cameron, 2014; Dalton, 2019; Tranchese, 2023). Sin embargo, parece haber menos produc- ción teórica sobre las maneras en las que las mujeres se narran a sí mismas y representan sus propias experiencias de agresión sexual. Por esta razón —y porque concuerdo con Cameron (1992) en la potencia radical de estudiar los discursos de resistencia y no solo los discursos opresores— me intereso por la forma en la cual las denunciantes elaboran discursivamente sus experiencias y por las estrategias que emplean para impugnar los discursos androcéntricos disciplinadores en torno a estas violencias. 3 Diseño metodológico En este artículo me propuse realizar un análisis textualmente informado que me permitiera vincular algunos elementos recurrentes en las denuncias con las particularidades de la práctica social (y también política) de denunciar expe- riencias de agresión sexual en primera persona de forma anónima y colectiva en una red social. Para ello, trabajo con un subconjunto de las 273 denuncias VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 222 que está conformado por las primeras 25 denuncias publicadas en @varones- carnaval, las 25 denuncias del medio y las últimas 25 denuncias, lo que suma un total de 75 piezas. Se trata de un corpus cerrado, dado que la cuenta dejó de estar en actividad una semana después de su activación. Asumo que las denuncias no fueron editadas por las administradoras del per- fil antes de ser publicadas porque en ellas se encuentran diversas opciones ortográficas para las mismas palabras o usos ortográficos con diferente nivel de apego a la norma estándar, entre otros recursos lingüísticos que presentan heterogeneidad. Además, las denuncias aparecen entrecomilladas en las placas, como marca de discurso directo. Por la cantidad de material textual de la que se compone mi corpus, seguí la propuesta de Jäger (2001) de abordar el análisis del corpus en dos etapas. Primero, hice un análisis estructural para buscar patrones recurrentes en las características textuales de las últimas 25 denuncias e identificar elementos constitutivos del género narrativo de la denuncia anónima y colectiva por agresión sexual en publicaciones de Instagram. De este análisis grueso, definí un sistema de etiquetas con el software Corpus Tool de UAM 6.2. Estas eti- quetas fueron revisadas iterativamente a lo largo del análisis y aplicadas tam- bién a los otros dos grupos de denuncias. Cabe señalar que, si bien este software genera un sistema de etiquetas en apa- riencia excluyentes, muchos de los fragmentos de las denuncias recibieron más de una etiqueta o alguna de sus partes fue etiquetada bajo más de una categoría (figura 1). Esto me permitió mayor flexibilidad a la hora de realizar el análisis del género narrativo. Figura 1: Ejemplo de diferentes etiquetas aplicadas a un mismo fragmento VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 223 4 Análisis Para analizar las denuncias, me detengo en algunos elementos constitutivos de este género narrativo y su relación con las tensiones entre convención e inno- vación —y lo que eso informa sobre la comunidad en la que estos discursos se producen y circulan—. En particular, me enfoco en elementos que no son esperables, y en muchos casos tampoco aceptables, en contextos de denun- cia por agresión sexual en una comisaría o fiscalía. Entiendo que es relevante prestar atención a las especificidades que surgen en el proceso de migración de un género narrativo al otro porque ahí radica el valor específico de este género narrativo digital. Estos elementos fueron, a su vez, analizados a la luz del contexto de produc- ción de las denuncias, de los contextos de agresión denunciados, de las narrati- vas dominantes y/o de los órdenes del discurso asociados a las denuncias de es- tas prácticas violentas. Este abordaje me permite ganar mayor entendimiento sobre el rol que desempeñan estas narrativas digitales en las disputas sobre qué historias pueden ser contadas y quiénes pueden contarlas, así como los modos en los cuales estas disputas moldean también las características lingüístico- discursivas de las denuncias. En particular, el análisis se centra en elementos que disputan qué agre- siones pueden ser denunciadas, quiénes constituyen víctimas válidas y qué razones motivan las denuncias de agresión sexual. A continuación, se siste- matizan los hallazgos en tres áreas: la posibilidad de narrar múltiples acon- tecimientos, la reivindicación de la «mala víctima» y las razones para tomar la palabra. 4.1 Múltiples acontecimientos Las agresiones están presentes en 68 de las 75 denuncias analizadas. Se cons- tituye así como uno de los elementos nodales de este género narrativo. Esto no es necesariamente sorprendente dado que el acontecimiento es uno de los elementos que dota de reportabilidad a la narrativa (Labov, 1981). Lo que sí resulta llamativo es que, en la mayoría de las denuncias analizadas, se incluyen múltiples acontecimientos de agresión sexual sufridos o atestiguados por la denunciante, como ilustra la denuncia de la figura 2: VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 224 Figura 2: Ejemplo de una denuncia que incluye múltiples eventos de agresión Las denuncias no narran experiencias singulares, sino que señalan la multi- plicidad de experiencias violentas, hacia ellas y hacia otras, que se sufren en el ámbito del carnaval. Incluso muchas de las denuncias que se centran en un único acontecimiento representan las conductas agresivas con un matiz de re- iteración y/o regularidad, como veremos a continuación. La multiplicidad de las agresiones y la sensación de acumulación de expe- riencias violentas se construye, entre otros recursos, a partir del uso de cuan- tificadores definidos, como en (1), e indefinidos, tal como se aprecia en (2). También aportan a esta textura diferentes recursos que permiten adicionar elementos a lo que ya se ha mencionado, como en (3), o para ampliar el rango de lo que se señala, de lo cual es ejemplo (4). (1) Te contestaba todas las historias. (2) Durante ese tiempo me enteré de muchos abusos de poder de parte de directores varones de conjuntos. VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 225 (3) También decía en los ensayos que tenia la p*ja como una anaconda, se acercaba y me decía la queres tocar. (4) Quiero contar mi experiencia en carnaval de promesas y otras que he tenido en el carnaval en si. Además, el hecho de que gran parte de las denuncias señalen las violencias en plural no solo produce sentidos de acumulación de violencias, como en (5), sino que también apunta a las violencias que sufrieron otras, tal como ejem- plifica (6). (5) Nil zank*rian me mandaba muchísimos mensajes y fotos de su miembro (6) Ojalá alguien lo diga porque lamentablemente se que ha acosado a muchas pibas durante los últimos años. Los elementos analizados en esta sección parecerían dar cuenta de que estas denuncias cumplen la función de habilitar la elaboración de experiencias de agresión sexual en primera persona más allá de las restricciones discursivas que ofrece el Sistema Judicial (Ehrlich, 2001) para, por ejemplo, señalar las múltiples violencias que experimentamos y cómo las violencias que sufrimos de manera individual están fuertemente ligadas en la subjetividad del grupo social. 4.2 Mala víctima Los elementos señalados en esta sección dan indicios de otra función espe- cífica que cumple este género narrativo digital: permitir poner en discusión quiénes constituyen víctimas válidas de agresión sexual y, por ende, quiénes están habilitadas a denunciar sus experiencias. En gran parte de las denuncias, las agredidas tienden a encajar con las expecta- tivas sociales de la «buena víctima». No obstante, también se hacen presentes elementos que, en vez de adaptarse a las narrativas hegemónicas, entran en conflicto con ellas, articulan sentidos nuevos en relación con quién puede ser agredida y constituyen contranarrativas que permiten ampliar los límites den- tro de los cuales podemos elaborar nuestras experiencias. Incluir la edad de la denunciante al momento de ser agredida funcionó en la amplia mayoría de las denuncias como un agravante de la agresión porque se trataba de mujeres menores de edad o con mucha diferencia de edad respecto VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 226 de sus agresores. Sin embargo, algunas de las denuncias disputan esta narrativa dominante y reclaman para sí la condición de ‘víctima válida’ a pesar de ser mayores de edad, como ejemplifica (7). (7) yo era mayor ya pero no justifica jamás Por otra parte, en general las denuncias representan a las agredidas como vul- nerables, con poca agencia y como iniciadoras únicamente de acciones de re- chazo hacia la agresión. No obstante, en un pequeño conjunto de estas narrati- vas, las agredidas se construyen como iniciadoras del contacto con sus futuros agresores, como se ve en (8), como partícipes voluntarias de la situación previa a la agresión, ejemplo de lo cual es (9), o teniendo vínculos sexoafectivos pre- vios al momento de la agresión, tal como muestra (10). (8) agregué a C*milo Fernand*z de Cayó la Cabra a fb porque me encantaba la murga y lo admiraba a él (9) me hablaba con uno de los componentes de esa murga, y me pidió que lo vaya a ver a un tablado y a la salida me quiso llevar a la casa, a tomar unas cervezas (10) Conocí a un par de sus amigos y fui a su casa, cogiamos de vez en cuando. Si bien estas condiciones suelen ir en detrimento de la validación de la agre- sión y de la agredida, en estas contranarrativas se disputan estos sentidos al señalar que el hecho de que algo constituya o no agresión sexual no debería depender de que hayamos mandado una solicitud de amistad, hayamos accedi- do a ir a la casa de un varón o tengamos un vínculo sexual con él. En un sentido similar, también identifiqué elementos que tensionan las na- rrativas dominantes al representar a la persona agredida en condiciones que pueden generar fuerte rechazo moral y, por lo tanto, inhibir la empatía en la comunidad lectora. Tal es el caso de una mujer ebria o de una mujer que acce- de a tener relaciones sexuales con un varón que tiene pareja, como evidencian (11) y (12). (11) A los 16, una vez fui a un festibaile, estaba muy ebria. (12) Tengo capturas de pantallas de cuando los directores dicen que lo único que hizo fue pedir perdón, de las conversaciones con él no. porque me hacía borrarlas para que no queden evidencias por las dudas de que se enterase su novia. VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 227 Los elementos señalados en esta sección dan cuenta de que las denuncias también disputaron sentidos en relación con quiénes constituyen víctimas válidas y, con esto, pueden enunciar públicamente las violencias que han sufrido. 4.3 Sobre tomar la palabra En esta sección me interesa analizar los diferentes modos en los que se indexa la reflexividad a partir de comentarios metapragmáticos. Me refiero con esto a «the hability of participants to reflect on their own roles and contributions on speech events» (De Fina, 2021: 58), solo una de las tantas dimensiones de la reflexividad, razón por la cual Riessman (2015: 219) se refiere a este concepto con the hall of mirrors. Los elementos de naturaleza metapragmática identificados aluden a la toma de la palabra y a la ruptura del silenciamiento. En particular, ahondan so- bre las razones para contar sus experiencias y sobre el miedo a contar o a nombrar a sus agresores. Ambos grupos de elementos muestran diferen- cias marcadas con respecto a los discursos habilitados en un juzgado o una comisaría. A partir del análisis del corpus, podríamos resumir la razón principal para la toma de la palabra de la siguiente manera: cuento porque otras cuentan. El principio ético feminista de la reciprocidad como facilitadora de la toma de la palabra (Furtado, 2023) se encarna, por ejemplo, en (13). Asimismo, esta frase también apunta al efecto que tuvo la campaña para que historias de agresión que nunca habían sido compartidas, como en el caso de (14), encontraran el canal adecuado para ser enunciadas públicamente. (13) Ya que leí que a alguna piba más le pasó quiero contar (14) No habia pensado nunca en contar estás cosas. Otras razones que son mencionadas para participar de la campaña pueden re- sumirse como: cuento para otras y cuento para que haya un cambio. En el primer caso, se menciona que la decisión de contribuir con una historia per- sonal se debe a la posibilidad de que otras se identifiquen con su relato, como en (15), o para que no se repitan las agresiones, como muestra (16). En el segundo caso, con un número muy reducido de ocurrencias, parecería que hacer públicas estas experiencias se vincula con el deseo de cambio, tal como se ve en (17). VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 228 (15) Hoy lo decido contar porque seguro a más chicas de acá de Maldonado les pasó estamos juntas. (16) Lo digo porque fue algo re feo y no quiero que le pase a ninguna. (17) Hablo, porque estoy cansada de que machitos violentos y acosadores sigan su vida como si nada. A partir de estos ejemplos, podríamos señalar que en estas narrativas a la ac- ción de contar se la dota de un alto potencial de generar cambios en el mun- do, como puede ser ayudar a iniciar o profundizar procesos de sanación o ser generadora de sanciones y, con ello, vulnerar la impunidad de los agresores. Considerando esto, no sorprende que un número importante de denuncias incluyan la frase «quiero contar», en muchos de los casos como prefacios de la historia, como se ve en (18) y (19). (18) Yo quiero contarles mi experiencia en carnaval de las promesas! (19) Hola, yo quiero contar mi experiencia «Quiero contar» se construye como una muestra de la voluntad de cada de- nunciante de que su relato sea recibido por la comunidad digital para que, sumado a los otros, ayude a desafiar el statu quo del carnaval uruguayo. En este sentido, que solo una denuncia de las 75 estudiadas utilice «denunciar», frente a 16 ocurrencias de «contar» o «cuento», es indicativo de las especificidades de este género narrativo. Por otra parte, identifiqué la recurrencia de elementos que evidencian los efectos del disciplinamiento discursivo patriarcal. La amenaza internalizada ante la posible toma de la palabra se hace evidente en expresiones como «no me animo», en (20) y (21), y «miedo», en (22). Los dos primeros ejemplos no podrían ser enunciados en un juzgado o fiscalía, ya que el valor de ese tipo de denuncia radica en la posibilidad de identificar un culpable y castigarlo. En @varonescarnaval, sin embargo, se admite este tipo de aportes que contribu- yen a alcanzar el objetivo de la cuenta: visibilizar la violencia machista en el carnaval uruguayo. (20) No me animo a decir su nombre, ojalá alguien lo diga (21) (no me animo a dar nombres) (22) Con mucho miedo, me animo a contar mi testimonio. En esta sección, el análisis evidencia que estas narrativas también cumplen la función de disputar cuáles constituyen razones válidas para hacer pública una VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 229 experiencia de agresión sexual, así como cuáles son los objetivos que se persi- guen al enunciar las violencias sufridas. 5 Consideraciones finales Uno de los cuestionamientos que recibió esta campaña de activismo tecno- político feminista fue ¿por qué no hicieron estas denuncias donde correspon- de? Me interesa cambiar la dirección de este cuestionamiento para preguntar- nos qué limitaciones presenta el Sistema Judicial que desmotiva este tipo de denuncias y, especialmente, cuáles son las necesidades que tenemos cuando decidimos denunciar estas experiencias, que no siempre son satisfechas por los espacios socialmente validados para la denuncia, ni encajan con sus reque- rimientos formales. Por el contrario, un espacio novedoso como @varonescarnaval no solo logró gran adhesión, sino que posiblemente impactó en los modos en los que se elaboraron las narrativas. El desplazamiento que implicó colocar a las mujeres en el centro de sus propias narrativas, evitando los constreñimientos legales, dio lugar a la presencia de elementos novedosos en comparación con el género narrativo denuncia por agresión sexual. En primer lugar, es una característica singular de este género narrativo la in- clusión de múltiples acontecimientos de agresión sexual en una misma denun- cia, ya que la denuncia institucional no suele permitir este tipo de enunciación. De hecho, en los espacios tradicionales para la denuncia, podría considerar- se una digresión que se incluyeran experiencias de agresión sufridas por una persona ajena a quien denuncia o que, en una única denuncia, la denunciante diera cuenta de violencias sufridas por parte de diferentes agresores. En este sentido, Fallarás (2019) propone que este tipo de relatos en primera persona se construye a partir de lo testimonial y no de lo policial/judicial y, de esta manera, pone en jaque la idea de que la validez de una denuncia depende de haber sido mediada por el Estado y de que es el Estado quien debe determinar qué violencias ameritan ser denunciadas. En segundo lugar, en estas denuncias se hacen presentes elementos que arti- culan sentidos nuevos en relación con quiénes constituyen víctimas válidas de agresión sexual (y están habilitadas a denunciar sus experiencias). Como señalé en el apartado teórico, la culpabilización de la agredida constituye una amenaza que impide que las mujeres denuncien. Sin embargo, algunas de las denuncias analizadas representan agredidas que eran o habían sido parejas VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 230 sexuales de sus agresores, mujeres mayores de edad, mujeres alcoholizadas o que habían iniciado o accedido a tener encuentros con sus agresores. Es posi- ble que un entorno solidario y cuidado como @varonescarnaval haya permi- tido que incluso aquellas que se percibían como «malas víctimas», pero que de todas maneras entendían que habían sido violentadas, se animaran a denunciar públicamente sus experiencias con un costo personal más bajo. Al hacerlo, a su vez, pusieron en circulación contra narrativas que desafían el prejuicio de identidad (Fricker, 2007) y los discursos moralizantes hacia las mujeres vícti- mas de agresión sexual. En tercer lugar, a partir de las razones que en estas narrativas se señalan como motivadoras de «contar», también podemos identificar otra especificidad suya. Prototípicamente, una denuncia institucional tiene como objetivo generar sanciones sobre el denunciado o, en algunos casos, dejar un registro escrito validado por el Sistema Judicial. En estas narrativas digitales, no obstante, las experiencias se cuentan también para ayudar a que otras puedan compartir esas historias que nunca habían contado, o que habían olvidado, o incluso para generar cambios más amplios que no benefician únicamente a quien denuncia. Por último, en @varonescarnaval se habilitó no nombrar a los agresores por miedo a las represalias, algo no admisible en una fiscalía o comisaría. Esto nos posibilita vislumbrar que el objetivo de estas denuncias no habría sido única- mente identificar y castigar a los culpables particulares desde una perspecti- va punitivista, sino también evidenciar la violencia machista en el carnaval y compartir experiencias dolorosas que han sido fuertemente silenciadas. Esto también sería indicativo de que una de las funciones que empiezan a cumplir estas narrativas es la de hacer una contribución de la experiencia individual que, a partir de la experiencia colectiva, aporte a visibilizar las múltiples vio- lencias a las que han sido sometidas las mujeres en el carnaval uruguayo. Desplazamientos como los señalados anteriormente, que pueden reconocer- se como novedosos en relación con las denuncias institucionales, o aspectos que, al migrar de un género a otro, se ven modificados sustancialmente, evi- dencian que @varonescarnaval no fue un sustituto deficiente de un espacio de denuncia tradicional. Se trató de un espacio discursivo necesario y válido porque quienes participaron de él tenían necesidades específicas y perse- guían fines diferentes a los que podían lograr en los espacios tradicionales para la denuncia. VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 231 Bibliografía Amir, M. (1971): Patterns in Forcible Rape. 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De la comisaría a las redes sociales: especificidades del género narrativo denuncia digital anónima y colectiva por agresión sexual Palabras clave: activismo digital, narrativas, discurso, feminismos, violencia En 2020 se creó el perfil de Instagram @varonescarnaval, que invitó a denun- ciar anónimamente experiencias de agresión sexual perpetradas por varones del ámbito del carnaval uruguayo. Durante su única semana de actividad, el perfil compartió más de doscientas experiencias. Frente a los cuestionamientos que recibe este tipo de espacios digitales por no tratarse de lugares apropiados para realizar denuncias, en este trabajo se propone demostrar que @varonescarnaval no fue un sustituto deficiente de un espacio de denuncia tradicional, sino que quienes participaron de él tenían necesidades y perseguían fines diferentes a los que podían alcanzar en otros espacios para la denuncia más institucionalizados. A partir del análisis narrativo de 75 denuncias, se analizan las especificida- des lingüístico-discursivas de estas contranarrativas (Andrews 2004; De Fina 2021) para identificar elementos novedosos e inusuales en el género narrativo denuncia por agresión sexual. Estos podrían ser indicativos de las necesidades y fines específicos que satisfacen los espacios digitales, como, por ejemplo, denunciar públicamente como forma de sanar o de ayudar a otras a contar sus experiencias y no únicamente para que los agresores sean castigados. VERBA HISPANICA XXXIII • EXPLORANDO EL DISCURSO DIGITAL EN ESPAÑOL 234 From Law Enforcement to Social Media: The Specificities of the Narrative Genre of Anonymous and Collective Online Sexual-Assault Complaints Keywords: digital activism, narrative analysis, discourse, feminisms, violence In 2020, the Instagram profile @varonescarnaval was created to invite anony- mous complaints of sexual assault perpetrated by men involved in Uruguay’s carnival scene. During its single week of activity, the profile published more than 200 testimonies. Given the frequent criticism that digital platforms are not suitable spaces for reporting, this article argues that @varonescarnaval did not constitute a de- ficient substitute for traditional reporting mechanisms. Instead, the partici- pants in this space had different needs and pursued goals that could not be met within more institutionalized reporting channels. Drawing on a narrative analysis of 75 testimonies, the study examines the linguistic and discursive specificities of these counter-narratives (Andrews, 2004; De Fina, 2021) to identify new or unusual features within the narrative genre of sexual-assault complaints. These features may reveal the particular needs and purposes fulfilled by digital spaces of this kind – such as reporting publicly as a form of healing or to encourage others to share their experiences, rather than solely to ensure the punishment of perpetrators. Od organov pregona do družbenih omrežij: posebnosti pripovednega žanra anonimne spletne prijave spolnega nasilja Ključne besede: spletni aktivizem, analiza pripovedi, diskurz, feminizem, nasilje Leta 2020 je bil ustvarjen Instagramov profil  @varonescarnaval, namenjen anonimnemu deljenju izkušenj spolnega nasilja v času urugvajskega karnevala. V zgolj enotedenskem delovanju je bilo na profilu objavljenih več kot dvesto pričevanj. V nasprotju s pomisleki, da spletna okolja niso ustrezna za podajanje tovr- stnih prijav, pričujoča študija želi pokazati ne le, da profil @varonescarnaval ni VERBA HISPANICA XXXIII • VERÓNICA VIERA IZETA 235 pomanjkljivo nadomestilo za tradicionalen način prijavljanja, temveč da tovr- stno spletno okolje odpira možnosti, ki jih v bolj institucionaliziranih okoljih ni. Na podlagi pripovedne analize 75 prijav se v prispevku preučujejo jezikov- no-diskurzivne posebnosti teh protinaracij (Andrews 2004; De Fina 2021) in identificirajo novi ter nepričakovani elementi v pripovednem žanru prijave spolnega nasilja, ki jih spletna okolja omogočajo, na primer potreba po jav- ni prijavi, katere cilj ni zgolj kaznovanje storilcev, temveč predvsem oblika zdravljenja in spodbuda drugim, da delijo svoje izkušnje. Verónica Viera Izeta Verónica Viera Izeta es licenciada en Lingüística y Maestranda en Ciencias Humanas, opción Lenguaje, Cultura y Sociedad por la Facultad de Humani- dades y Ciencias de la Educación (FHCE) de la Universidad de la República (Uruguay). Actualmente se desempeña como docente del departamento de Estudios Sociales del Lenguaje de la FHCE y de lengua inglesa en educación media y superior. Sus áreas de interés académico abarcan el Análisis Crítico Feminista del Discurso y la glotopolítica. Sus trabajos de investigación se cen- tran en el debate social en torno al lenguaje inclusivo en Uruguay, los discur- sos públicos sobre la agresión sexual y el activismo tecnopolítico feminista. Dirección: Uruguay 1695, Montevideo, Uruguay. C.P. 11200 Correo electrónico: veronicavieraizeta@gmail.com